PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO
La adolescencia es una etapa muy importante de nuestro ciclo vital, en la que recorremos un largo camino de cambios que nos van construyendo, por fuera y por dentro, hacia la maduración personal. Crecemos, construimos nuestra identidad, nuestro proyecto de vida, mantenemos nuestras primeras relaciones de pareja... y es esencial hacerlo en un entorno igualitario y libre de violencia, para que en un futuro, seamos portadores de esos valores.
Las relaciones afectivas en la adolescencia pueden estar salpicadas de comportamientos de control, de abuso, de aislamiento que no son fáciles de detectar, porque al principio son muy sutiles y se pueden confundir con muestras de cariño, de ahí la importancia de trabajar desde la prevención en edades tempranas.
Para prevenir la violencia de género en la pareja, es necesario favorecer el conocimiento sobre cómo empieza y evoluciona, para evitar que se agraven y que aumente el riesgo de sufrir violencia de género en la edad adulta.
Según el estudio uno de cada tres jóvenes considera inevitable o aceptable en algunas circunstancias "controlar los horarios de la pareja", "impedir a la pareja que vea a su familia o amistades", "no permitir que la pareja trabaje o estudie" o "decirle cosas que puede o no puede hacer". La violencia de control está muy presente en las mujeres de 16 a 19 años.
Además, se ha detectado que la población joven y adolescente repite roles sexistas, con frases como "los celos son muestra de amor" o en que "los chicos pueden salir con muchas chicas pero las chicas no pueden salir con muchos chicos".
Junto a ello, el hecho del mal uso de las nuevas tecnologías puede agravar situaciones de violencia de género: más del 28% de las chicas han sufrido control
abusivo a través del móvil y hasta el 5% han sido objeto de las llamadas "pruebas de amor" -como intercambiar fotos de carácter
sexual-, con el consiguiente riesgo de sufrir sexting (difusión por
la red sin consentimiento, con el daño a su intimidad y honor en
la comunidad en la que se relacionan que ello supone).
¿QUÉ ES LA VIOLENCIA DE GÉNERO?
La violencia de género es una violencia específica, que responde a un origen muy concreto: las desiguales relaciones entre hombres y mujeres que históricamente han reforzado el
machismo.
ACTIVIDADES PREVIAS AL VISIONADO DE LOS VÍDEOS.
ACTIVIDAD 1.
Leer en alto una lista de mitos que sustentan la violencia de género para promover la reflexión individual sobre esos mitos.
• Un hombre no maltrata porque sí, algún motivo habrá de fondo.
• Los agresores suelen tener problemas mentales, adicciones o fueron maltratados en su infancia.
• Son casos aislados, lo que pasa es que tienen mucha repercusión mediática.
• Las "cosas de pareja" son asuntos privados.
• Un hombre violento puede cambiar a través del amor.
• El refrán "Quien bien te quiere, te hará llorar" se cumple muy a menudo.
• Una mujer sumisa es culpable de perpetuar su situación, la "culpa" es "de ella".
• Hay situaciones puntuales que pueden justificar arrebatos violentos, como la infidelidad.
• Algo de verdad hay en el dicho de "Amores reñidos, son los más queridos".
• Los celos son una muestra de amor.
• Controlar a tu pareja es síntoma de que te importa
de verdad.
CLAVES TEÓRICAS. Cuestionarse interna y externamente estos mitos ayuda a percibir los prejuicios socialmente construidos en torno al maltrato.
La violencia en la pareja está rodeada de prejuicios que condenan de antemano a las mujeres y justifican la violencia. Estos prejuicios o mitos son falsas creencias que de hecho, son demostrables a través de datos objetivos, pero que se han arraigado en el pensamiento colectivo como fruto de los patrones socio culturales heredados. Cuestionarnos estas afirmaciones es el primer paso para poder establecer nuevas bases sobre las que construir conceptos como el amor, las relaciones personales y familiares o la igualdad.
Es importante insistir en que la violencia es un delito contra la
libertad y la seguridad de las personas, y por lo tanto, no es una
cuestión privada, sino pública, que merece nuestra atención
como ciudadanía.
ACTIVIDAD 2.
Cuestionarnos de forma colectiva los estereotipos de género construidos en nuestro entorno De esta caja de características y cualidades, (puede ponerse la lista en la pizarra o repartir fichas con los diferentes rasgos entre el alumnado).
-¿Cuáles crees que socialmente se suelen asociar más a las
mujeres? ¿Y a los hombres? Sitúalas según esa clasificación en
una u otra columna.
• Ternura
• Ambición
• Rebeldía
• Apetito sexual
• Inteligencia
• Fuerza
• Empatía
• Seguridad
• Sumisión
• Coquetería
• Instinto familiar
• Espíritu Emprendedor
• Afectividad
• Delicadeza
• Pasividad
• Autoridad
- Piensa individualmente, ¿te identificas con ellos?, ¿Hay alguna
categoría que no encaje con la que le habéis asignado a tu
género?
CLAVES TEÓRICAS: Ser chico o chica no determina todo lo que eres. De las cualidades reflejadas se desarrollan estereotipos que se nos han inculcado mediante mecanismos de socialización.
Se abre un debate para reflexionar sobre diferentes cuestiones: si ellos y ellas se identifican con estos estereotipos; qué cosas del género opuesto y del propio les gustan y cuáles no; la influencia que ha podido tener la desigualdad histórica entre hombres y mujeres en nuestra manera de ser; la relación entre las características masculinas y femeninas y las profesiones típicas de cada sexo; las desigualdades que puede provocar la vinculación de las mujeres con el ámbito reproductivo y de los hombres con el ámbito productivo; la mayor valoración social que reciben las características masculinas ante las femeninas; la discriminación que sufren las mujeres en ámbitos concretos.
Según los últimos estudios, se ha avanzado en la superación de
los estereotipos sexistas, aunque también se detecta la necesidad de incrementar los esfuerzos educativos, prestando atención a la construcción de las identidades y roles de género
durante la etapa adolescente, donde persisten creencias y mitos
basados en prejuicios no igualitarios.
ENCUENTRA EL VERDADERO AMOR.
CAPÍTULO 1 (1´59). FÚTBOL
Las nuevas tecnologías como nuevas formas de ejercer violencia: el ciberacoso.
Las nuevas tecnologías como nuevas formas
de ejercer violencia: el ciberacoso.
Para comprender cómo es la situación actual respecto a la violencia de género en la adolescencia, es preciso tener en cuenta
que las nuevas tecnologías han cambiado las actividades cotidianas de la adolescencia y especialmente las relaciones entre adolescentes, incluyendo las de pareja. El 25% de chicas reconoce
haber sufrido control a través del móvil.
Aunque dichas tecnologías pueden suponer importantes ventajas, también incrementan determinados riesgos, como el ciberacoso, el sexting (difusión de imágenes u otros contenidos de tipo
sexual o erótico a través del móvil o de internet) o el grooming
(abuso sexual de menores llevado a cabo por parte de adultos
coaccionando con la información y las imágenes que obtienen a través de internet). Además, la utilización de dichas tecnologías
en una relación de pareja hace que resulte mucho más difícil cerrarla, incrementa considerablemente la posibilidad de control y
presión, así como la gravedad de las consecuencias que puede
tener el acoso.
CAPÍTULO 2 (1´53). ÁRBOL
Las primeras manifestaciones: actitudes de control, de humillación y de aislamiento.
Las primeras manifestaciones no son fáciles de detectar, pues
pueden ser sutiles y confundirse con muestras de cariño o gestos de amor. El estudio sobre percepción social de la violencia de
género en la adolescencia y juventud (2015) antes mencionado,
subrayaba entre sus conclusiones que pese a que la juventud
considera inaceptable la violencia de género así como la violencia física y sexual, una de cada tres personas jóvenes no identifica los comportamientos de control como violencia de
género.
La violencia psicológica, como veremos, tiene múltiples manifestaciones. La presión para actividades de tipo sexual, que retrata uno de los cortos, ha sido sufrida por el 6,3% de las chicas al
menos en alguna ocasión, según los estudios antes mencionados.
CAPÍTULO 3 (2´19). TELEFONILLO
El control de la imagen.
Dentro del llamado esquema coercitivo de control abusivo se observa que, con cierta frecuencia, la violencia aparece desde las
primeras fases de la relación en forma de abuso emocional y
control coercitivo: coaccionando para llevar a cabo acciones que
no se desean, obligando a romper todos los vínculos que la víctima tenía antes de iniciar la relación (con amigas, trabajo, incluso con su propia familia...) y lesionando gravemente su autoestima
cuando no se conforma al más mínimo deseo del abusador.
Criticar la forma de vestir, maquillarse, hablar o comportarse es una
de ellas. La víctima intenta acomodarse a dichos deseos para evitar
las agresiones, que suelen hacerse cada vez más graves y frecuentes, pasando, por ejemplo, a incluir también agresiones físicas.
CAPÍTULO 4 (1´40). BANCO
La importancia de un entorno sensibilizado.
La responsabilidad social e individual es esencial: actualmente
la violencia de género ha empezado a nombrarse como problema social y no como un asunto privado o como "cosas de
pareja". El tener un entorno sensibilizado en la adolescencia
ayuda a detectar estas primeras manifestaciones de maltrato y
a romper el silencio cómplice, uno de los mayores problemas en
torno a la violencia de género. En el entorno adolescente, la labor en los espacios de socialización tales como el familiar o educativo es básica: la toma de conciencia social y política del problema debe transmitirse, acompañada del conocimiento y difusión las herramientas y recursos
disponibles para asistir a las víctimas. De este modo, se consigue
sensibilizar al entorno de las personas jóvenes, que son clave en
el desarrollo de la identidad adolescente.
CAPÍTULO 5 (1´43). CONTRASEÑA
La justificación de la violencia.
Según los estudios antes mencionados, el porcentaje de chicos que justifica la violencia reactiva es el triple o más que el
de chicas, en creencias como: "está justificado agredir al que
te ha quitado lo que es tuyo", "es correcto pegar al que te ha
ofendido" o "los chicos no lloran"; arraigadas en el imaginario
colectivo. Conviene tener en cuenta que dichas creencias están estrechamente relacionadas con el estereotipo masculino tradicional, basado en relaciones de dominio, sumisión y violencia. La construcción y transmisión de nuevos modelos de
masculinidad en positivo, igualitarios y no violentos, es esencial para acabar con estas creencias tan negativas para las
relaciones personales y afectivas.
Del mismo modo, hay que subrayar que la relación entre las
causas que tradicionalmente justifican la violencia (por naturaleza, por adicciones, por problemas familiares, como vemos en
el corto) no es la de causa-efecto. No todos los hombres que
maltratan han sido también maltratados, ni todos los hombres
que han sido testigos o víctimas de violencia maltratan a sus
parejas.
Los celos como muestra de amor
La creencia de que "Los celos son una expresión del amor" (un 36,3% de jóvenes respondió "a menudo" y "muchas veces") y de que "Para tener una buena relación de pareja debes encontrar tu media naranja y así llegar a ser como una sola persona" son consejos y afirmaciones que parecen seguir siendo mayoritariamente trasmitidos en nuestro entorno.
Esto se encuentra estrechamente relacionado con la idea de
amor romántico, que a través de patrones sociales y culturales,
ha legitimado actitudes tóxicas mostrándolas como muestras de
cariño. Sin embargo, actitudes como revisar el teléfono móvil o
red social, justificando su actitud bajo la premisa de que "es por
su bien" o haciendo sentir culpable a la víctima, están muy lejos
de ser señales de amor. En una relación sana, no hay humillaciones, insultos, control ni presiones, sino sentimientos de igualdad
y respeto por la otra persona.
ACTIVIDAD 3. Asociando ideas.
Haz una lista en la pizarra con los cinco cortos (del capítulo I al capítulo V) y propón un título o concepto para cada capítulo.
-Atendiendo a la lista a continuación, ¿Cuáles de las siguientes ideas relacionarías con cada corto?
• Primeros signos de maltrato
• El control obsesivo
• La falta de confianza
• Los celos
• Las Redes Sociales
• El deber de concienciar
• El respeto a la intimidad
• Los actos de amor verdadero
• La importancia de la amistad
CLAVES TEÓRICAS: Contextualizar cada corto para definir las distintas situaciones y cómo se interrelacionan en las diferentes piezas, siendo todas ellas primeras manifestaciones de la violencia de género en la adolescencia.
Se trata de que estas manifestaciones puedan reconocerse desde el primer momento y evitar así que se agraven y que las víctimas adolescentes perpetúen su situación, normalizando estas
actitudes en base a estereotipos y patrones "normalizados", que
deben cuestionarse y superarse.
ACTIVIDAD 4. EL amor romántico y sus mitos en la cultura popular.
Hay mitos, como el del príncipe azul o el de la
media naranja, que nos han ayudado a construir una idea de
amor romántico que, si no aprendemos a desarrollar en clave de relación sana, pueden ser el marco de afectos tóxicos que no son
verdadero amor. Mitos como, por ejemplo:
• El poder del amor: se refiere a mitos tales como "mi pareja cambiará gracias a mi amor", "los polos opuestos se atraen", "el amor y el maltrato son compatibles", "el amor verdadero lo perdona/aguanta todo".
• El amor verdadero predestinado: comprende mitos como "he de buscar mi media naranja", "existe un único amor verdadero", "el amor verdadero dura toda la vida", "en el amor verdadero la pasión es eterna".
• La entrega total: se refiere a mitos como "el amor es lo fundamental de la existencia", "soy capaz de dar la felicidad al/la otro/a", "cuando te enamoras pierdes la individualidad y dejas de ser tú mismo/a", "en el amor se debe renunciar a la intimidad".
• Amor como posesión y exclusividad: incluye mitos como "los celos y el control son una muestra de amor".
-¿Crees que en el cine, en la música, en la televisión se ven reflejados alguno de estos mitos mencionados?
-¿Consideras que este tipo de manifestaciones culturales pueden influir en nuestra manera de concebir el amor?
-¿Se te ocurren ideas para inspirar relaciones sanas, en las que el amor no sea obstáculo para una vida autónoma y plena? ¿Se te ocurren ejemplos en la cultura popular, como en películas, canciones o libros?
CLAVES TEÓRICAS: Ejemplificar, a través de dos piezas clásicas y dos actuales, la pervivencia del amor romántico y sus mitos en la cultura popular y su influencia en nuestra percepción de lo que debe ser el amor.
Desde el nacimiento recibimos mensajes sobre lo qué es ser hombre o mujer y la manera de relacionarse. Históricamente, el amor se ha situado como el centro de las vidas de las mujeres, centro alrededor del cual giran todas las demás cuestiones. Esta actividad se enfoca en el trabajo sobre los mitos para desmontar el amor romántico: cómo nos invaden en el cine, los cuentos o la música, en qué consisten, cómo ayudan a perpetuar la desigualdad entre hombres y mujeres y la violencia sobre la mujer y cómo es posible construir nuevos modelos en positivo de las relaciones personales.
El amor es respeto por el proyecto personal de la otra persona. El amor no es control. Los celos no son amor, sino una señal de posesión. La autonomía personal nos permite desarrollar relaciones en libertad y desde la libertad.
ACTIVIDAD 5. Señales de violencia, ¿sabes distinguirlas?.


Señales de alerta para padres
- No sale con sus amigos habituales.
- Se aísla cada vez más, no tiene ganas de salir o de hacer cosas que antes le gustaban.
- Recibe llamadas o mensajes telefónicos que condicionan su estado anímico.
- Cambios de humor constantes (más agudos que los propios de la adolescencia).
- Cambios en su manera de vestir.
- Manifiesta temor o miedo físico con respecto a él.
- Su pareja reclama atención continua, exclusividad y dedicación a tiempo completo.
- Él suele tener una gran capacidad de persuasión y manipulación.
- Acepta comentarios degradantes y humillantes.
- Se siente torpe, insegura y demuestra dependencia del chico con el que sale.
- Él es celoso, controlador y posesivo, intransigente.
Los primeros síntomas
- Ha intentado aislarte de tus amigos. No le gustan y te habla mal de ellos.
- No quiere que vayas a ninguna parte sin él.
- Se pone borde y te monta numeritos. Te avergüenza en público.
- Te ha grabado sin que tú lo supieras.
- Intenta saber quién te llama y vigila tu móvil y tus contactos en las redes sociales.
- Controla tu manera de vestir, de maquillarte, de moverte, de comportarte.
- Se burla de ti, te ridiculiza, te hace sentir que no vales nada. Encuentra defectos en casi todo lo que haces.
- No se fía de ti, te acusa de coquetear con otros. Desconfía de lo que dices y lo comprueba.
- Alguna vez se enfada tanto y se pone tan nervioso contigo que sientes miedo. Dice que le provocas para que salte.
- Te ha pegado o empujado alguna vez.
- Te has sentido obligada a conductas de tipo sexual en las que no querías participar. Pone en duda tus sentimientos por él si no accedes a sus deseos.
- Amenaza con abandonarte si no haces lo que quiere.
- Te provoca sentimientos de lástima o amenaza con suicidarse si le dejas.
- Promete cambios que no cumple.
- Ha difundido mensajes, insultos o imágenes tuyas por internet o móvil sin tu permiso.